Esposa y más …

Ha sido un fin de semana de esos de sentimientos intensos. No todo se ha producido en los tres últimos días, porque la semana, y las anteriores, han ido dejando poco a poco su peso, o podríamos decir sus posos.

El nombre de mi blog va referido a esas diferentes facetas que como mujer me componen, o que poseo. Es cierto que en los últimos años públicamente parece que sólo soy la madre de “PA” y “PE” y  la trabajadora “PI” .  Pero yo sé que soy mucho más que eso, sin quitarle nada de mérito a lo anterior.

Y estos días no dejo de darle vueltas a mi faceta de esposa, de compañera de vida. Porque sí, porque monto mi día alrededor de horarios de peques, pero realmente lo hago alrededor de horarios de una familia. Porque estas peques son fruto de un proyecto común, que nació antes de que ellas llegasen a este mundo. Son una apuesta mutua de dos personas que se quieren, que se respetan, que se admiran, y que después de tantos años, han ido creciendo mutuamente y han conseguido ser dos entes distintos, con vidas independientes en el plano profesional, e incluso en algunos puntos del personal, pero siempre dentro de ese proyecto de vida común.

Pienso en esa familia que se ha quedado rota. En ese marido que tendrá que sacar adelante él sólo a su hija, que sí, que recibirá la ayuda de familiares y amigos, pero no lo podrá compartir y disfrutar con su compañera de viaje porque el destino les ha jugado una muy mala pasada.

Pienso en esa madre que apenas tener a su hija se quedó viuda y ha tirado para delante ella sola.

Y también pienso en esa otra que después de más de ocho años de convivencia se da cuenta de que ese proyecto que se pensaban que era en común no era tal, porque ahora se sienten ataduras, renuncias que se han convertido en obligaciones y tiene que seguir la vida con dos hijos y sin saber qué sentido dar a su vida, salvo no el que tiene en la actualidad…

Y ese padre que no entiende por qué la madre de su hija siente que ha renunciado a disfrutar de su vida y su cuerpo por dedicarse a esa hija que la supera. Y ahora tiene que rehacer ese proyecto de vida pero ahora no es común, ahora no sabe ni como llamarle, sólo quiere que su hija sea feliz y nunca sepa que para su madre fue un corta alas… porque él nunca lo supo hasta el momento de la separación…

Y así, casos, y más casos… porque hay días que no recuerdas todos los que salen bien. Porque aunque tú sabes que lo tuyo es especial, siempre hay alguien o algo que te recuerda que será así hasta que se demuestre lo contrario… y entonces tú sabes que será demasiado tarde.

Y qué hacer, cómo seguir? Pues después de darle vueltas y más vueltas, la respuesta es:  Nada y Todo. Hay que confiar y seguir trabajando en el día a día por el proyecto común y nunca olvidar que el amor es la única fuerza que puede evitar que el proyecto se rompa. Y recordar que cada palabra, cada beso, cada conversación, cada caricia, cada llamada a lo largo del día, cada momento compartido y vivido son imprescindibles y necesarios para que esta historia no acabe hasta el último momento de nuestras vidas.

Fuente de la foto:http://robertobiologo.zobyhost.com/modules.php?name=News&file=article&sid=221

Gracias cariño, por haberte cruzado en mi vida y haber querido ser mi compañero de viaje.

Gracias porque día a día me demuestras que lo nuestro es diferente y único.

Gracias por hacerme sentirme la mejor esposa del mundo.

1 Comentario en Esposa y más …

  1. @Mousikh
    2 octubre, 2011 at 23:05 (7 años ago)

    Qué bonito! Sois afortunados por teneros el uno al otro, por entenderos tan bien y haber formado un hogar maravilloso. Enhorabuena!!

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