Posts Tagged ‘reflexiones’

Vergüenza ajena

¿Qué entendemos por vergüenza ajena?

Imagino que para la mayoría será ese momento en que dentro de una situación ves a otro hacer, decir o insinuar algo que consideras está fuera de contexto .

Ese fuera de contexto te hace sentir a ti mismo hasta mal, y si no es así, es que mucha vergüenza ajena no te causa.

Yo empecé ayer a tener ese sentimiento y lo he vuelto a tener esta mañana al escuchar fragmentos del Debate del estado de la nación tanto en la televisión como en la radio : ¿ cómo es posible que unos señores que teóricamente representan a unos ciudadanos, unos señores a los que se presume educados y con conocimiento de buenas formas, y en algunos casos hasta de protocolo, se hablen con tan poco respeto y con tan malas formas en un espacio público y con la prensa presente? ¿ Cómo es posible que esas faltas de respeto no sean sancionadas y se reiteren?

Pienso en que se nos llena la boca con la palabra “educación” en plan carreras universitarias, másters, idiomas… Y buscamos lo “más y mejor” para cada uno,  ;pero está claro que al final parece que sólo vale el que más grita, el que más acusa , y el que siempre está preocupado en tener esqueletos bajo la cama para soltar en el momento propicio ” y tú más ” a otro que no piensa o actua o le baila el agua como a él le gustaría.

Pienso que si esos asesores que los rodean , y ” mal asesoran”, se preocupasen más por conseguir convencer a los ciudadanos de que su candidato tiene que ganar por lo que puede ofrecer y no porque es menos malo qué el otro , nos iría mejor.

Bueno, ya lo he dicho, pataleta dada, que no somos tontos, que muchos pensamos y tratamos de votar con la cabeza y el corazón , que no todos somos borregos que votamos pensando en colores y partidos, que hay pocas cosas peores que ser irrespetuosos, intolerantes, mentirosos y soberbios. Y que si son empleados públicos que tengan y se les exija una conducta decorosa y educada las veinticuatro horas del día los trescientos sesenta días del año. Lo dicho, siento vergüenza ajena al ver y escuchar a nuestros representantes políticos.

( Nota : disculpas por la demora , no siempre la inspiración llega , se plasma y publica en el mismo día )

De paseo por New York para celebrar Thanksgiving (I)

No recuerdo bien el día del comienzo de aquel curso 3.0 de semimillonarias con alguna de mis imperfectas. Algún día contaré la razón del mismo. Soy incapaz de recordar si los paseos por New York habían comenzado ya de modo ocasional o no.

Siempre me ha gustado estudiar, aprender… perderme entre libros, apuntes… Así es que ¿por qué no atender un curso en el que aprendería cosas nuevas para poder tener una vida más tranquila a nivel material y de ese modo dedicarme a lo que de verdad me importa ? y además, si ese curso era en New York, ¿cómo decir que no?

Está genial compartir el día a día, con risas, cabreos, momentos de debilidad, minutos de euforia… pero claro, a veces la realidad supera con creces la imaginación, y esos momentos tan feos que la rutina te da no te mola seguir poniéndolos al descubierto: movidas en el trabajo, niños que en momentos te superan, … y vale, para eso están los amigos, pero ¿ por qué estar entre quejas si podemos por unos segundos transportarnos a una realidad 3.0, pegarnos unas risas y volver un rato después con las pilas recargadas?

Cuando viajo a New York, por unos momentos mi cerebro se olvida de carreras, problemas, malas caras… por un segundo el ave fénix que llevo dentro resurge, ha recargado pilas tan sólo pensando en algo “chulo” y positivo. ¿Qué eso está mal? ¿Qué hay que ser responsable y aceptar el día a día y autocontrolarse ? Pues sí, es verdad, pero este pequeño juego me gusta y me permite soñar con una de las ciudades más maravillosas y grandiosas del mundo acompañada de unas amigas 1.5 ( termino medio entre el 1.0 y el 2.0, puestos a calificar, aquí la menda no se queda atrás )

New York  Thanksgiving

New York
Thanksgiving

Bueno, ya os he presentado qué significan estos viajes y momentos en Nueva York para mí, y ahora os tengo que dejar, porque en apenas unas horas estaré con las Imperfectas, como siempre, aún no sé si estarán todas o no, dependerá de lo cargado que tengan el día, aquí a nadie se obliga,  y tengo que terminar de preparar la maleta para trasladarme al loft que tenemos reservado en lo alto de Manhattan, con vistas a Central Park para celebrar juntas la cena de ThanksGiving. Espero que todo salga estupendo. El modelo ya está elegido. Los zapatos probados, probadísimos. Manicura y melena listos para aguantar la cena y luego un rato más de risas y charlas. Imagino que los “personnel assistants” tendrán todo preparado a nuestra llegada, es lo fantástico de vivir a ritmo de semimillonaria…

-¿ Sí? Ok, chicas, casi estoy lista. Dadme un toque cuando el jet esté a punto de llegar que subo a la azotea para unirme a vosotras.

Nueva York… ¡ allá vamos!

¿ Vemos cómo están preparándose el resto?
La invasión Twin

Vivencies de una mare

Mamita del sur

Abierto por vacaciones

Ahora que muchas y muchos de los bloggers que sigo empiezan a colgar el “Cerrado por vacaciones” aquí estoy yo, siendo la excepción que confirma la regla.

Tras unos meses de bastante silencio , debido a lo imperfecta que soy y a lo cortos que se me quedan estos días de veinticuatro horas, voy a aprovechar este cambio de ritmo, este volver a sentirme persona, para tocar temas que ahora mismo me están pasando y otros que pasaron hace días, semanas o incluso meses (¡ qué rápido pasa el tiempo!) pero me hicieron reflexionar, afectaron y/o preocuparon y no pude materializar vía post por falta de tiempo.

Así que aquí empiezo con una serie de posts que podrán servir como lectura de sobremesa al sabor de un café con hielo, de medianoche con un mojito ( versión con o sin alcohol, lo dejo a vuestra elección ), matutina con un vaso de cacao fresquito y una rica barrita de pan con aceite, o diurna con… Bueno, ya me contaréis donde y cómo os han ido acompañando!

¡ Empezamos con un post muy maternal!

¡ Feliz verano!

20130807-172119.jpg

Madre: Mamá, no me quiero morir

Hay días de risas, alegrías y esperanzas.

Hay momentos de juegos, saltos, carreras, escondites,…

Y hay preguntas y sentencias que te dejan descolocada y 24 horas después continúan en tu cabeza: “¿Mamá, por qué tenemos que morir? Es que yo no quiero morir.

Con esto me sorprendió mi mediana ayer cuando salíamos del parque. Mientras hablábamos del colegio, de juegos en el patio, de niños que habían llevado esto o aquello para el recreo… cuando íbamos a cruzar por el paso de peatones.

Recuerdo que me sujeté al carrito de la peque a la vez que me encontraba con su mirada, que me estaba esperando desde que había formulado esa frase.

Y qué decirle:

  • que yo tampoco quiero morir,
  • que sólo pensar que aquí estamos de paso mi estómago da un vuelco y la angustia me empieza a engullir,
  • que por más que quiero aferrarme a un mundo más allá de este terrenal me entran a veces muchas dudas sobre su realidad y eso me desespera de un modo inimaginable…

Está claro que los peques piensan, y mucho. Y de pronto me vi tan identificada. Noches en vela cuando era pequeña pensando de dónde venimos, a donde vamos… Y recordé que me había pasado algo parecido con su hermana años antes, pero en aquella ocasión, coincidió con ciertos hechos a nuestro alrededor, con lo que me pareció algo lógico. Pero ahora no ha habido ningún detonante cerca y ésta tiene la preocupación y la angustia.

Le contesté que  no se preocupase ahora por eso, porque no era algo sobre lo que pudiésemos hacer nada. Que lo único que podemos hacer es tratar de disfrutar al máximo de cada momento y no pensar en la muerte, que ya llegaría cuando tuviese que llegar… Que ahora tenía que pensar en jugar, reír, aprender, correr, saltar… ¡¡¡VIVIR !!!

A lo que ella respondió: “Vale mamá, pero yo no quiero morir hasta tener mil años”

Para mí es un tema duro. Muy duro. Y cada vez más, al verlas a ellas y no querer dejarlas nunca solas, a ver a mi pareja y el proyecto de vida juntos… Porque tengo claro que si hay otra vida tras ésta, yo quiero que la mía sea al menos rodeada de los que quiero aquí y sólo pensar que eso no fuera posible me duele.

¿ Y tú, te has planteado alguna vez esto? ¿ Te lo han planteado ya tus hijos?

Fuente Imagen: http://us.123rf.com/400wm/0/241/quido/quido0803/quido080300012/2698425-azul-rayo-de-luz-blanca-sobre-fondo-negro.jpg

Y AdeMÁS Amiga – Recuerdos de Amistad

“Querido/a…”

“Hola … “…

¡Qué ilusión me ha hecho siempre recibir cartas! Ya fuese de gente que hacía tiempo no veía, como de mis amigas del instituto a las que veía todos los días y hacía apenas unas horas que nos habíamos separado.

¡Por no hablar de los Christmas! Tan iguales que me parecen ahora y tan distintos que me parecían antes. Siempre creyendo que estaban elegidos para mí por ser yo, como yo hacía con cada uno que mandaba en función de a quién fuese…

¡ Y esas postales que llegaban en verano!, de esos amigos y amigas que nos mostraban cómo se acordaban de nosotros desde sus sitios de veraneo, ya fuese la playa o el pueblo de sus abuelos…  y que hacían que marcharte de vacaciones supusiese una visita previa al estanco por si luego no había sellos en el lugar de veraneo…

Puedo recordar el momento de abrir el buzón o que subiese mi madre con el correo y dijese que habías recibido algo a tu nombre… ese pequeño ritual de abrir, si era carta, sin que se rompiese más que lo mínimo el sobre, y sentarte a leer esas letras, a las que ponías voz en tu cabeza…  y entonces a preparar la respuesta para enviarla de nuevo. Según la persona en papel blanco, o en papel de colores, con bolígrafo azul ,o de colores… Ahí plasmabas tus sentimientos, ya alegrías, ya penas, de infancia, y las más de adolescencia…

Es curioso, releer de nuevo esas cartas recibidas y encontrarte a través de ellas con la realidad de aquellos años que tienes quizás un poco dormida.

De pronto te das cuenta de gente que ha ido desapareciendo de tu lado y que parecía que la necesitases como el aire para respirar en aquellos momentos. Cuya amistad parecía irremplazable, irrompible. Esas amistades que poco a poco se fueron enfriando, distanciando y hasta olvidando.

¡Ay! Esas amistades de verano que cuando volvías a casa parecía que te iban a volver loca con su ausencia tras haber compartido en apenas diez días “toda tu vida”. Nombres que al leerlos en un sobre te traen mil recuerdos a la cabeza. Sensaciones que viviste se reavivan por unos segundos. Los suficientes para hacerte sonreír y traer al presente un trozo de ti.

http://3.bp.blogspot.com/-acdch8EdCps/TVU5siURdMI/AAAAAAAAASk/yPl40jGAhcw/s1600/MIrandoAlPasado.jpg

Y entonces me encuentro pensando en la cantidad de cartas electrónicas que escribo ahora a amigos, y que recibo en contestación, y que quizás se pierdan en este espacio 2.0. En esos post del blog que hago, en los de otros que comento… en esos tweets diarios… Letras que no sé si se podrán recuperar dentro de unos años para traer a mi memoria a tanta gente apreciada y querida en estos momentos, ¿tantas sensaciones y emociones compartidas se quedarán perdidas y olvidadas en el limbo 2.0? ¿ Qué debería hacer para en unos años revivir momentos y sentimientos? ¿Imprimir cada correo personal recibido? ¿ Hacer copias de seguridad de los posts del blog y los comentarios a cada uno de ellos?

No quiero perder esa ilusión de recordar esos pequeños momentos al sentarme entre material antiguo cada vez que recoloque un armario. Y temo olvidar lo que he vivido en estos años de la llamada “era digital”.

Quiero, el día de mañana poder sentarme y leer esto que ahora tecleo, porque mi pasado me pertenece, porque mi pasado quiero que se haga algún día presente.

1 2 3 7