Los Juegos del Hambre : pequeño gran flechazo  – Mis lecturas I 

Hay ocasiones que en esto de la maternidad te encuentras pensando o realizando actividades que años atrás te habrían puesto los pelos de punta. Pero hay otras en las que tampoco es que cueste demasiado meterse y vivir los planes familiares , y la verdad es que en la inmensa mayoría de ellas acabas disfrutando “como un enano” junto a tus peques.

En casa el abanico de edades va haciendo que cada vez los intereses de unas y otras sean más dispares.

 Así es que ahí hemos estado:

– con Jessie vs Peppa o Mickey/Minnie en la TV ( o tablet!)

– con el Diario de Nikky vs los libros de Peppa (sí, sí, a Peppa Pig, pero como en casa es ya una más pues el apellido como que nos lo ahorramos )
Como tratamos de conocer el ocio que las mueve, hasta ahora era sencillo, lo que tenía que ver con la TV o tablet lo manejaba por lo general el Santo para ver si era o no adecuado ( es superior a mí seguir las tramas de series que no me interesan y retener personajes… Esto daría para otro post, porque soy única mezclando títulos y/o personajes de series o películas, y claro antes sólo era objeto de las risas del Santo, ahora ya me corrigen mis hijas…), pues eso que lo visual hasta ahora lo seguía él.

Y a nivel literario lo teníamos bastante repartido. Lo infantil los dos, porque como nos gusta leer y son libros cortos pues no hay mucho problema. Pero con lo juvenil, hemos empezado a ver que los géneros que nos entusiasman no son los mismos y  cuando te tienes que enfrentar a horas de lectura, pues mejor con algo que te motive y enganche, verdad? :

– Empezamos con el Diario de Nikky, hablaron a la mayor de él y claro, pues hubo que ver si era apropiado para su edad, y aquí la mami cree recordar que tras los dos primeros dio luz verde para que la primogénita los leyera, aunque no leyó más porque no conectaba mucho con Nikky…. ( cabe decir que la niña se los bebía y pedía los distintos tomos tan pronto sabía de su existencia… Y sigue haciéndolo a día de hoy !). 
– Luego llegó a su vida el Sr.Potter, no recuerdo muy bien cómo, aunque seguro que el Santo sí, y como él se había visto las pelis le tocó hacer el master de los libros de Harry Potter, y ver si eran aptos para su edad, así es que ha sido él el que ha dado luz verde para su lectura por la mayor. 
– Y estas navidades, a través de una amiga, madre a su vez, de una amiga suya, los Juegos del Hambre entraron en su vida. Vió la primera película, a trozos, con esta amiga y su madre, y los Reyes Magos decidieron regalarle la trilogía … Pero claro… Serían aptos para ella? Porque todos sabemos que de los libros a las películas puede haber “muchas licencias” … Y pese a que el título me echaba hacia atrás… 
Pues debo decir que quedé gratamente sorprendida y enganchada !!!   

Me los bebí, bueno, perdón, me los leí, como si no hubiese mañana y, aunque debo decir que aún no he visto las películas porque no sé si seré capaz de ver ciertas imágenes ( aparte de que ya tengo los personajes en mi cabeza físicamente y distan de los protagonistas que han puesto en carne y hueso) me ha encantado el espíritu SINSAJO que transmite, ese seguir adelante y poniendo a otros muchas veces por delante de tu vida misma, aunque eso no quite para que el espíritu de supervivencia prime en muchas otras y se muestre la vida como una búsqueda continúa de la verdad y la vida tratando de equilibrar la balanza minuto tras minuto.
Considero que está bien para ávidos lectores juveniles, aunque el tema que trata es duro, creo que a partir de los 12 años se puede seguir, aunque también creo que habrá cuestiones que susciten diferentes preguntas al lector según la edad y vivencias de cada uno.
Y tú, has leído esta trilogía? La conocías? Qué leen los peques y adolescentes en tu casa?

Feliz Nochebuena, Feliz Navidad 

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Mañana de día 24. Hoy es el día de Nochebuena. La casa aún está en silencio. Sólo se escuchan las respiraciones acompasadas de unos y otros. Será un día de nervios, sonrisas, kilómetros, comidas … y lo acabaremos celebrando con el comienzo de la Navidad.
Ayer comentaba con unas amigas la sensación de que se me olvidan tantas cosas de mi vida… Y sin embargo hoy he amanecido recordando la sensación de cuando era pequeña y mi madre me embutía con camiseta interior de manga larga, camiseta de cuello vuelto y luego el jersey de lana de turno … Porque en aquellos años ni había calefacción en casa de los abuelos ni el coche era tan calentito ni rápido… 

Me han venido los nervios junto a mi hermana por llevar panderetas, zambombas, y algunas serpentinas compradas en la plaza mayor ( anda el año que se quedaron colgadas de la lámpara y mi tía indignada … Juasss!) … 

  
El olor de la casa de pueblo al entrar a comida, brasero, familia… 

Mi abuelo y sus silbidos … Mi abuela entre cazuelas con su delantal, porque tenía sus piernas sanas y robustas… Alguno de mis primos allí esperando para ver qué llevábamos las de Madrid… Y el precioso Misterio con sus cinco figuras, y apenas hacía falta nada más para saber que allí estábamos para celebrar Nochebuena y Navidad. Más de cuatro décadas y allí seguirá, seguro.

Bueno, este año será el primero sin abuelos. Este año será el primero de una nueva etapa familiar. Y ahora mismo, en el calorcito de mi hogar, me doy cuenta de que es sólo una nueva etapa de las muchas que espero que me queden por vivir ( y recordar ).
Feliz Nochebuena y Feliz Navidad!  

Las otras jaulas ( o pequeñas sombras de mi maternidad)

La maternidad trajo para mí una nueva forma de ver la vida. Es algo que quienes me conocen lo saben. 

Nunca fui especialmente niñera, con independencia de que ver un bebé siempre me hiciese aflorar preciosos sentimientos, es cierto que nunca he tenido el deseo loco de ponerme a jugar con mis primos pequeños en el parque o con los hermanos pequeños de mis amigos. Es más recuerdo que cuando conocí a mi sobrina pequeña, que apenas tenía dos años, pensaba que menos mal que, quien por entonces mi novio, era divertido y jugaba con ella porque vamos, conmigo la niña se habría aburrido y es más, yo me habría aburrido con ella. (Pero tranquilos, que a día de hoy tengo una relación preciosa con ella, y que me ayuda a plantearme posiciones y reacciones  como madre)

Bueno tras esta confesión que deja muy claro en qué grupo de mi vida estás, o mejor dicho el momento en que entraste en ella, pre o post maternal , he de decir, que la maternidad me ablandó, endulzó y enterneció. Pero también me vulnerabilizó.

  
Desde el momento en que supe que iba a ser madre, hasta el día de hoy, después de trece años y algunos meses, es impresionante lo mucho que sus dolores, sus alegrías, sus llantos, sus sonrisas, sus miedos, sus ilusiones y sus preocupaciones empezaron a ser parte de mí. 

Y aunque todo lo que les hace sentirse felices y risueñas es una gozada vivirlo desde esta parcela de madre, todo lo que está en el lado “oscuro”, me hace sentir lo contrario, y en ocasiones me preocupa no saber gestionarlo. 

Soy consciente de que tendrán sus primeros desengaños con sus supuestas amigas, con sus medias naranjas o lo que crean que son sus parejas de por vida, con ese trabajo o proyecto al que le echarán muchas horas, por el que sacrificarán su tiempo y el de otros y que no tendrá el exitoso resultado que esperaba… 

Y tras estas experiencias pensarán que nunca tendrán una amiga de verdad, una relación estable y sana, y/o un trabajo que las llene … 

Pero espero que con el tiempo, que será más o menos según cada una de ellas y la etapa vital que estén, saldrán adelante, y encontrarán esa amistad que ya pensaban que no existía, a esa media naranja sin exprimir y/o ese trabajo que las llenará y hará sentir felices y plenas… La cuestión es, podré ser capaz de saber , o intuir, que están pasando por eso y mantenerme al margen si ellas no me piden lo contrario?

El viaje de la maternidad (I)

Maternidad….

Días intensos.

Noches de infarto.

Semanas de actividad.

Meses de frenesí.

Años de ilusión.

Mirar hacia atrás y empezar a darte cuenta de  TODO lo que has vivido y parece que empiezas a olvidar. ¿ De verdad han pasado ya más de trece años desde aquel momento  de alegría en que fuimos conscientes de nuestra incorporación al mundo de la maternidad?

Sí, han pasado. Hemos vivido nervios y medios en el embarazo, en la etapa de bebe, en la etapa preescolar, en la infantil…

Pero el camino sigue, y esto sólo ha sido el principio, así es que los seguimos viviendo y viviremos me temo aún en los próximos trece… ¡ Desde luego que intenso viaje este de la maternidad!

Cómo viví Madresfera 2016 

Empezaré diciendo que yo también estuve allí, aunque sea una de esas bloggeras en la sombra , y en esta ocasión incluso en el silencio, ya que tuve la mala suerte de caer afónica unos días antes y apenas podía hablar el pasado sábado.
No he querido leer las crónicas de mis compañeros. Es un ejercicio que prefiero hacer a posteriori. Así puedo en unas pocas líneas ser libre de transmitir lo que supuso para mí y lo que viví. Suele ser mi forma de bloggear, para bien o para mal. ( bueno como me he demorado tanto al final he leído el Post de mi Santo!)
Comenzaré diciendo que me cuesta escribir sobre los encuentros blogueros. No he ido a muchos estos años, aunque sí a los tres de madresfera y a los dos primeros del BAF (tuve que faltar al último por “causas mayores”). El por qué me cuesta escribir sobre ellos es principalmente porque me dan tal subidón que me da miedo que se pierda esa magia al ponerlo en palabras que no le hagan justicia al encuentro.
Este año debo decir que pese a coger las entradas en el último minuto porque se agotaron unas semanas antes de la fecha tope, mis ganas de asistir el sábado eran nulas porque mira que tiene semanas el año para una ponerse malísima y perder la voz, pues mira por donde la mía fue esta y el viernes noche yo era un trapillo que sólo quería hacerse un ovillo y dormir y no despertar hasta volver a ser yo. Pero no pudo ser.
Había tres grandes motivos, al menos, por los que no podía faltar:

– primero: era el primer encuentro bloggero al que asistía con mi querido Santo como bloggero. Hasta ahora sólo me había acompañado al BAF y realmente el pobre hacía de canguro de las tres peques mientras yo entraba y salía de talleres y charlas y saludaba a unas y a otros. Sin embargo esta vez iba como padresférico y era su primera vez junto a sus alter ego que venían al encuentro ( aunque su encuentro no oficial lo iniciaron el viernes noche por eso de ir calentando motores en la intimidad …). Siento un montón no haber saludado a todos los padresféricos como se merecen, pero me era tan “incómodo” tener que juntarme tanto a la gente para poder hablar… El único con el que no me corté fue mi querido David, conocido por “ypapatambien” o por ser uno de los presentadores de los premios Madresfera, pero es que ya son muchos encuentros coincidiendo y risas y cenas compartidas como para no hablar desde el susurro cuando lo tienes enfrente.

– segundo: venía mi querida Moni, sí, esa, el alma del BAF, desde Barcelona, a la que llevaba demasiado tiempo sin ver y no podía desaprovechar el momento, aunque no estábamos ninguna en nuestro mejor día. Estoy segura Mari que la próxima vez que nos reunamos va a ser mucho mejor que esta: hemos puesto el listón muy bajo! ( Qué conste que me he controlado para no caer en humor negro, eso lo dejo para la intimidad del whatsapp). Verla siempre me recuerda cómo llegué yo a esto de la Blogosfera maternal desde el mundo twiteriano y además nuestra relación ya pasa las barreras 2.0

– tercero: siendo en la capi, no podía faltar a un evento madresférico coordinado por la gran Mónica de la Fuente. Una persona que irradia fuerza e ilusión, vale, y los días madresféricos algo de nervios, pero que sabes que no defrauda. Debo confesar que este de los tres encuentros de maternidad bloggera en casa, es el que más me ha emocionado, pero no puedo olvidar ninguno de los otros dos. Ese momento Matadero en que conocí a bloggers y volví a coincidir con algunos bloggers que había conocido en el BAF ( por cierto estos días estoy haciendo memoria y tengo que indagar en qué ha pasado con algunos que no han venido … Creo que esto daría para otro post!) … Y cómo no el momento ” tipazos de seguridad” del anterior año. Lo mejor fueron las risas . Muchas.
 Como veis mis motivaciones eran ineludibles. Tenía que estar allí. Y la verdad es que no me arrepiento de haber estado porque además de los tres motivaciones principales, había una, hay una , por la que me siento bloggers, y es porque me encanta leer las vivencias de otros, saber que no estoy sola en este día a día de mi vida, de mi maternidad, que somos muchas, en muchos sitios y momentos las que estamos pasando por una cosa parecida o lo hemos pasado o estamos dispuestas a opinar o aconsejar en cómo actuaríamos si nos pasase eso, dispuestas a enseñar lo que nos preocupa o nos alegra y satisface de nuestras maternidades ( venga, todo lo que va como maternidad le cambiáis el género en vuestra cabeza para que también aplique para paternidad!)… Ese encontrar un tema que te preocupa y leer como tal o cual lo han pasado ya con su experiencia de vida… Pues eso me encontré en gran medida el sábado pasado: una comunidad. Era emocionante pensar que todas y todos estábamos allí sintiéndonos madresféricos, papis y mamis blogueros con inquietudes en torno a uno de los pilares de nuestra vida, por no decir el pilar: NUESTROS HIJOS. 

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